Vivir solo en el Condado de Los Ángeles parece casi imposible. Aún más para alguien que vive con un ingreso fijo, como Anabel.
Anabel es una persona de la tercera edad que vive sola en el Este de Los Ángeles. Mientras continúan en aumento los costos de los artículos esenciales de la vida cotidiana, como alimentos, facturas de servicios públicos y transporte, Anabel logra salir adelante recurriendo a la asistencia alimentaria del Eastmont Community Center, una agencia del LA Regional Food Bank.
“Ahora, con lo caro que está todo, lo que le dan a uno ya no alcanza,” dijo Anabel. “Ahora uno va al market, no trae uno absolutamente nada comparado con cómo era antes. Yo veo mi carrito y todo lo que me dan y comparo con el market, es bastante, son casi $400.”
Para Anabel, la distribución de alimentos y los demás recursos que ofrece Eastmont han sido de gran ayuda. Además de proporcionarle comida, la distribución del Centro también le suministraba alimento para perros destinado a su único compañero, quien falleció hace más de un año.
Si bien acude a las distribuciones para recibir alimentos nutritivos, también disfruta conversando con sus vecinos y con el amable equipo de Eastmont. Según Anabel, recibir alimentos y asistir a la distribución le ayudan a mantener la mente activa, lo que estimula su función cognitiva.
Las distribuciones de alimentos, como la que se realiza en el Centro Comunitario Eastmont, representan un salvavidas para muchas personas, incluida Anabel. Considere apoyar al Banco de Comida y a su red de agencias asociadas mediante una donación.